Coronavirus: Entrevista a Jorge Rachid.

Coronavirus: Entrevista a Jorge Rachid.
Coronavirus: Entrevista a Jorge Rachid.

Revista Insomnio: ¿Qué es el Coronavirus?

Jorge Rachid: Es una mutación genética de un virus que conocemos hace muchísimos años y que actúa como una gripe habitualmente controlable; tiene una ‘ventana’ o ‘capacidad de transmisión’ de nivel 2 (minúscula en relación con otros virus como el Sarampión, cuyo nivel es de 22) y una movilidad alta pero una mortalidad baja (de once mil casos se han registrado sólo 300 muertos).
En mi opinión existe un gran “megáfono” a nivel internacional, que ha sido puesto en duda por las declaraciones del Secretario de Comercio de los EE.UU con relación a la conveniente aparición de este brote de Coronavirus en el sentido de que pudiera favorecer el retorno a su país de las inversiones norteamericanas en China y, en ese aspecto, ya tenemos la experiencia de lo sucedido cuando la gripe N1H1. Por entonces también se declaró una pandemia aunque luego se demostró que no hubo tal sin embargo, como todos los países adheridos a la OMS (Organización Mundial de la Salud) no sólo debieron tomar las medidas protocolares para evitar su expansión sino también desembolsar los recursos necesarios para su control (o sea, debieron comprar medicamentos), como Sanofi-Avantis S.A era la única empresa habilitada para producir las vacunas pertinentes terminó facturando más de cinco mil millones de dólares en menos de seis meses y los directivos de la OMS que declararon la pandemia fueron echados. Este antecedente es imprescindible para comprender la industria farmacéutica es quien maneja a la OMS ya que también es quien financia dicho organismo, y también un aspecto que hace a la política internacional en la que se hace evidente la necesidad de los Estados Unidos de frenar la expansión china.

RI: En ese sentido, también se habló en distintos medios de comunicación sobre la posibilidad de que este virus pudiera ser un arma biológica desarrollada por China ¿Qué puede haber de cierto en esta teoría?

JR: En todos los laboratorios en los que se manipulan virus existe la posibilidad de cometer errores en el contexto de sus investigaciones que pudiera derivar en determinados tipos de mutaciones. También se sabe que, muchas de las mutaciones que están sufriendo los virus y las bacterias a nivel internacional, suceden producto del cambio climático y la desertización derivada de la ampliación de la ‘frontera sojera’ o la “medicalización” de la medicina y de la vida de los ciudadanos por medio de la implementación de fármacos de última generación para el tratamiento de padecimientos de triviales lo que genera que los virus y bacterias desarrollen rápidamente una resistencia a los tratamientos médicos. Hay algo muy cierto y es que, aunque se diera un hipotético “holocausto nuclear” que eliminara a la humanidad de la faz de la Tierra, los virus y las bacterias seguirán existiendo.

RI: ¿Se encuentra preparado nuestro sistema de salud pública para afrontar un contexto global de pandemia?

JR: Si, claro; y en este caso en particular, como nos encontramos muy alejados del ‘foco’ y los ‘puntos de control’ son escasos (aeropuertos y puertos marítimos), controlar esta situación nos resulta muy fácil y los protocolos de control ya se han activado debido a la declaración de pandemia hecha por la OMS. Incluso; dado que el ‘foco’ se encuentra muy localizado, es ‘fijo’ y no se ha expandido demasiado, yo diría que la declaración del estado de pandemia fue precipitada y no se encuentra ajena a los intereses de la industria farmacéutica dado que el sábado último los científicos del Instituto Pasteur de Francia (perteneciente a la ‘división vacunas’ de la empresa Sanofi, la misma que se enriqueció con la “gripe porcina”) anunciaron el aislamiento de esta cepa del virus y el inminente desarrollo de una vacuna para tratarlo. Por tal motivo, debemos estar alertas y vigilantes ya que en su momento el N1H1 le costó a nuestro país cincuenta millones dólares, y no sé cuánto nos va a costar el Coronavirus pero siempre hay “alguien” que gana mucho dinero con este tipo de situaciones.

RI: Entonces, la enorme repercusión mediática de esta situación ¿Podría corresponder a intereses económicos muy concretos?

JR: Los medios masivos de comunicación, a nivel internacional, tiene una muy marcada alineación con los intereses estratégicos tanto de Estados Unidos como de sus aliados (llámese Reino Unido, Israel y Arabia Saudita); de esta manera se explica que el Coronavirus tenga tanta repercusión mediática cuando otras situaciones, como verbigracia la falta de acceso al agua potable y la alimentación básica que padecen de cientos de millones de personas alrededor del mundo (lo que provoca incontables muertes) o los estragos producidos por el virus del Ebola en África, sean ignorados tanto por la OMS como por la ‘comunidad internacional’. A esta altura resulta evidente que, en las cuestiones sanitarias, también se expresa la prevalencia de los intereses de los sectores de poder hegemónicos.

RI: El viernes, durante una entrevista que te realizaron en el canal C5N, expresaste que en la Argentina “lo que mata es el hambre”; y, teniendo en cuenta el brutal desmantelamiento de la salud pública durante el último gobierno, hoy en Argentina ¿Cuáles son los verdaderos factores de riesgo para la salud de nuestra población?

JR: Yo cero que hoy, el principal factor de riesgo para la salud, es el hambre; y veo que el nuevo gobierno lo está abordando con mucha firmeza. Además del hambre; tenemos otros factores de riesgo para la salud que se traducen en el 52% de niños que se encuentra por debajo de la línea de la pobreza, en el cercenamiento a los jubilados y pensionados de su derecho de acceso a los medicamentos, la angustia y la consecuente inmuno-depresión que padecen distintos sectores de la sociedad como los deudores de créditos UVA o los pequeños y medianos empresarios que se han visto obligados a cerrar sus negocios y dejar a miles de familias en la calle; en definitiva, aquello que el Dr. Carrillo (el primer Ministro de Salud de nuestro país) denominó como ‘medicina social’ y que hoy en el mundo se lo conoce como “determinaciones sociales sobre la salud” en el área específica denominada ‘epidemiología crítica’. En ese sentido la ‘epidemiología crítica’ postula que ante situaciones como el ‘cambio climático’, el hambre, el desempleo, la pérdida de la libertad por causas socio-económicas (como es el caso de los miles de hombres y mujeres presos en nuestras cárceles por ser jóvenes, pobres y carecer de condena firme) o políticas (como el caso de Milagro Sala, a la cual se le viola constantemente su derecho a la salud); aumenta enormemente los niveles de riesgo sanitario de gran parte de la población. Por supuesto que terminar con el hambre, sacar a los niños de la miseria y fortalecer a nuestro pueblo, son cuestiones prioritarias ya que -y cómo decía Ramón Carrillo- “brindar agua corriente y cloacas es el mejor plan de salud que pueda existir en la Argentina, porque los virus y las bacterias son pobres causas de enfermedades al lado de la pobreza y la exclusión social”; y el objetivo del proceso neoliberal en el marco de la salud es que seamos rehenes de la industria farmacéutica, que necesita de ‘enfermos crónicos’ porque sanos o muertos no le servimos para generar el lucro que ellos pretenden. Para estar en un buen estado de salud, no hace falta consumir ansiolíticos u otros medicamentos; para tener una buena salud lo que hace falta es estar enamorado, ser feliz y llevar una vida digna.

Por: Nicolás Escribá
Periodista profesional MN 14.779

3 Comentarios

  1. Cuanta verdad, volver a carrillo en pleno siglo XXI, es un escupitajo a tanto capitalismo pervertido, que solo busca maximizar sus ganancias sin importar las consecuencias, iría más lejos que con la tarjeta, el estado debería adoptar a toda embarazada y cuidarla hasta que si bebe cumpla los 4, habilitando un plan general de comedores familiares para las 4 comidas, de esa manera tendríamos en igualdad de condiciones a todos los nuevos argentinos, a partir del 4 año los chicos empiezan el preescolar con lo cual si alimentación la sigue garantizando ya no el sistema de salud sino el educativo hasta los 16 años que estaría terminando el secundario, es mí humilde opinión.

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