El desarrollo contrapuesto de los Estados Unidos y la República Argentina

Si algo caracteriza a los argentinos es que históricamente han tenido una muy compleja relación con los Estados Unidos, esta compleja relación incumbe aspectos de amor y odio, de admiración y rechazo; no es para menos, al fin y al cabo los Estados Unidos y la República Argentina son países que comparten bastantes paralelismos. Cuando uno analiza el diccionario de la Real Academia Española del año 1919 la definición de Argentina, se dice que Argentina es un país destinado a rivalizar con los Estados Unidos debido a su extensión territorial, como por desarrollo del comercio y la industria (1). No es para menos, tanto Argentina como los Estados Unidos son países con una considerable extensión territorial, y una clara proyección tanto marítima como territorial, con una variedad climática similar debido a su latitud geográfica, con recursos naturales también análogos, y con un origen de actividades económicas similares. Durante el Siglo XVIII el Secretario de Indias José de Gálvez, es responsable por dos hechos de gran trascendencia en la Historia de las Américas; la Independencia de los Estados Unidos, y la fundación del Virreinato del Río de la Plata. A nivel geopolítico, tal movimiento era particularmente hábil, por una parte se le segregaban las 13 Colonias al Imperio Británico, y por el otro se vertebraba un espacio geopolítico de características similares en el Cono Sur del Continente Americano; es decir, una estrategia para la generación de un balance de poder en el Continente Americano (2).

Muchas comparaciones odiosas suelen hacerse entre la antigua América Española y la antigua América Británica, incluso llegándose al ridículo de plantear doctrinas anticientíficas tales como el determinismo racial y cultural. Lo cierto es que hasta el Siglo XIX, la América Española se encontraba en franca ventaja frente a la América Británica. Durante todo el período hispano se fundaron 32 universidades Hispanoamérica, en el actual Territorio Argentino una universidad (San Ignacio de Córdoba), si tomamos al Virreinato del Río de la Plata debemos sumar una universidad (San Xavier de Chuquisaca) (3). En los actuales Estados Unidos, la primera universidad se funda en 1779; nos referimos aquí a la Universidad de Pensilvania, fundada por Benjamin Franklin a los 3 años de la Independencia de los Estados Unidos (4). Pero no sólo debería tocarse el tema académico, mientras que en los Estados Unidos las ciudades eran básicamente de madera, en Hispanoamérica la urbanización siempre fue realizada con materiales sólidos y pavimento (5). En materia social, las Leyes de Indias tenían establecida la jornada de 8 horas y el descanso dominical (6). Y en materia económica, el Virreinato del Río de la Plata se encontraba muy coherentemente vertebrado; los cultivos del Paraguay se encontraban asociados al mercado con la ganadería de las Pampas, y a su vez, la actividad agropecuaria del Paraguay y el Río de la Plata, se encontraban vertebrados con la actividad minera de Potosí y las industrias manufactureras de Chuquisaca, Cochabamba, y La Paz; a esto debe agregarse la vertebración geopolítica y económica con los cuatro virreinatos, y la proyección bioceánica del comercio exterior marítimo, en particular el área Asia-Pacífico, histórica y contemporáneamente de inmensa importancia en el comercio internacional. Los Estados Unidos al momento de su fundación, experimentaron un desarrollo desigual entre el Norte y el Sur, y con una proyección claramente atlántica (7). Mire por donde se lo mire al asunto, en el punto de partida, la República Argentina ha contado con ventaja.

Estados Unidos y el largo camino a la Industrialización

Los Estados Unidos ya durante sus momentos fundacionales, habían nacido con una gran diferencia económica y social entre el Norte y el Sur. En el Norte, la propiedad de la tierra se encontraba razonablemente bien distribuida, y el acceso a la tierra no era un gran problema para los farmers; por otra parte, las riquezas metalíferas e hídricas incentivan a una importante industria molinera, y una importante industria manufacturera debido al acceso a materias primas y recursos energéticos. En el Sur, el desarrollo económico se dará de una forma muy desigual, la tierra será concentrada, predominando de esta forma el modelo extractivista de producción. De hecho, hasta mitad del Siglo XIX, los Estados Unidos constituían básicamente una economía agro-extractivista; a grandes rasgos, podía ser calificado en términos socio-económicos como un país latinoamericano más. De esta manera, la relación de los Estados Unidos en relación a las principales potencias, Francia y Gran Bretaña principalmente, era de carácter subalterno. Sus exportaciones tenían menos valor que sus importaciones, y por otra parte, los Estados Unidos exportaban materias primas e importaban productos industrializados, lo cual conllevaba a serios problemas monetarios y en su balanza comercial (8).

Ante este escenario, diversos pensadores estadounidenses comenzaron a plantear la necesidad del desarrollo de su propio país. Alexander Hamilton, héroe de la Independencia de los Estados Unidos, y considerado uno de los Padres Fundadores de los Estados Unidos; comenzará a analizar la situación de subalternidad de los Estados Unidos, y a plantear un modelo de desarrollo industrial. Entre sus principales postulados destaca la abolición de la esclavitud, el proteccionismo industrial para la generación de exportaciones con valor agregado, la consolidación del mercado interno, y conducción estatal de la economía con fines productivos, como así también, una adecuada financiación a actividades con disciplina fiscal; acorde a las ideas de Hamilton, a mayor valor de las exportaciones, mayor estabilidad comercial y monetaria, por lo tanto, consolidación y estabilidad macroeconómica del país (9). Sin embargo, debemos recordar que a nivel socio-económico los Estados Unidos se encontraban fuertemente divididos entre los Estados del Norte y los Estados del Sur. El modelo del Norte tendrá como pilar del desarrollo económico a los farmers agrarios y los talleristas urbanos, de esta manera el Norte irá consolidándose como un espacio industrial el cual irá adquiriendo una progresiva proyección internacional. El modelo del Sur, profundizará su carácter agro-extractivista mediante el incremento de la concentración de la tierra luego de la victoria en Texas frente a México, de esta manera, también se irá incrementado su carácter esclavista y económicamente subalterno; los Estados del Sur eran conocidos por su exportación de algodón, tabaco, y azúcar hacia los mercados europeos, y la importación de casi todas las manufacturas (10).

Los Estados Unidos llegarán a una contradicción irreconciliable entre el Norte y el Sur, en la práctica eran dos estructuras socio-económicas radicalmente distintas, y en cuanto a funcionamiento institucional y macroeconómico, dos países distintos. Finalmente en 1861, Abraham Lincoln es electo Presidente de los Estados Unidos, y a partir de este momento el planteo de Alexander Hamilton, pasa a ser llevado a cabo desde el Estado Federal (11). Las contradicciones terminarán de eclipsarse con la secesión de los Estados del Sur; Carolina del Sur lo hará en 1860, y entre 1860 y 1861, se irán segregando el resto de los Estados del Sur formando así los Estados Confederados de América. En 1861, finalmente estalla la guerra. Si bien el Sur tenía mayor prestigio militar que el Norte, las condiciones ventajosas de guerra, sin lugar a dudas estaban en el Norte. Los Estados del Norte además de disponer de industria propia, disponían de una mayor red ferroviaria y sistema de telégrafos, lo cual implica una increíble ventaja logística y comunicacional si se tiene en cuenta que fueron directamente intervenidos por el Estado Federal con fines bélicos; mientras que el sur tenía un insignificante desarrollo industrial, además de una red mucho menor a la del Norte en materia de red ferroviaria y telegráfica, por otra parte los Estados Confederados no las han intervenido y quedaron en franca desventaja logística y comunicacional. Finalmente, durante la Guerra de Secesión, el Norte fue adquiriendo un carácter claramente continental y autárquico en materia económica; mientras que el Sur era desesperadamente dependiente de las manufacturas del norte, y cortadas estas como producto de la guerra, de las manufacturas británicas y francesas. Debe recordarse que la estrategia militar del General Ulysses Grant, comandante del Norte, consistía en romper territorialmente a los Estados Confederados mediante el control del Río Mississippi y el avance sobre su frente; mientras que el General Winfield Scott planteó bloquear todos los puertos atlánticos; de esta forma se cortaba definitivamente el comercio exterior, y el apoyo de Gran Bretaña y Francia a los Estados Confederados. Ante el avance militar mediante el Frente del Mississippi, y la victoria naval de la Unión, los Estados Confederados terminarán resultando económicamente inviables, y dado que carecían de un esquema económico autárquico; terminaron por colapsar. A partir de este momento, los Estados Unidos crecerán económicamente de una forma inédita en la Historia; en el año 1891 se convertirán en la mayor economía mundial, puesto que todavía ostenta y que por algunos años más lo seguirá haciendo, sin embargo, al parecer la era de China llegará dentro de pronto (12).

El derrotero de la República Argentina

La República Argentina mire por donde se la mire, era un país que se encontraba destinado a un derrotero similar al de los Estados Unidos. Al momento de partida, las Provincias Unidas contaban con mayores ventajas, tales como dos universidades en su territorio, y una perfecta coherencia en la producción y comunicación económica, es decir, un mercado interno. Tal como lo habíamos visto, el mercado interno del antiguo Virreinato del Río de la Plata vertebraba a la agricultura paraguaya con la ganadería de las Pampa, y ambos se encontraban entroncados por la actividad minera e industrial del Alto Perú. Sin embargo, los destinos fueron disímiles. De forma inédita, la Independencia Hispanoamericana en lugar de conservar la unidad de la antigua América Española, y de esta manera una vertebración geopolítica continental, bioceánica, con un mercado interno consolidado y un mercado internacional con proyección atlántica y pacífica; terminó degenerando en un proceso de balcanización. La regla ha sido a la inversa de lo acontecido en Europa y Norteamérica, donde las Naciones precedieron a los Estados Nacionales, en Hispanoamérica los Estados Nacionales precedieron a las Naciones; por otro lado, y caído el control español sobre los territorios americanos, las oligarquías locales terminaron creando Ciudades-Estado organizadas en torno al puerto exportador. El esquema económico de las élites hispanoamericanas era sencillo de comprender, constaba de economías planificadas y destinadas a uno o dos productos primarios de exportación y a uno o dos clientes internacionales, generalmente Gran Bretaña, a su vez, estas Ciudades-Estados se encontraban mucho más conectadas a la metrópoli de turno que a sus estados vecinos e incuso a sus propios territorios internos. El ciclo terminaba de balcanizar Hispanoamérica. De esta forma, Hispanoamérica ingresa a la División Internacional del Trabajo como un productor de materias primas, y como un espacio geopolítico de carácter subalterno, primero subordinado a Europa, donde el antiguo monopolio español era reemplazado por el monopolio exterior británico o francés; luego subordinado a los Estados Unidos, principalmente en Centroamérica y el Norte de Sudamérica (13).

No obstante, y saliendo del pesimismo manifestado por ciertas corrientes historiográficas, no puede negarse que el antiguo Virreinato del Río de la Plata haya tenido sus lúcidos pensadores. Ya a inicios del Siglo XIX, la vertebración económica comenzaba a resquebrajarse. El monopolio español había comenzado a resultar obsoleto, esto se debía a que el atraso económico de España frente a Gran Bretaña, conllevaba a que en la balanza comercial los españoles exportaran materias primas e importaran manufacturas. Este escenario repercute en Hispanoamérica debido a que era doblemente dependiente, para exportar hacia Gran Bretaña sólo podían vender sus productos vía España, y a su vez para importar desde Gran Bretaña, sólo podían importar los productos vía España; esto daba como resultado un menor costo de las exportaciones que se vendían a precio de mercado interno, mientras que a su vez un mayor costo de importación que se encontraba en precios internacionales, de esta manera el desajuste en la balanza comercial era un fenómeno cotidiano (14).

Entre los lúcidos pensadores que se dieron cuenta del atraso social y económico, como de la necesidad de independencia, se encontraban personajes de la talla de: Manuel Belgrano, Mariano Moreno, Juan José Castelli, Bernardo de Monteagudo, José de San Martín, y de forma contemporánea pero también posterior, Vicente Pazos Kanki. Acorde a la visión de Mariano Moreno, era necesario desarrollar un sistema capitalista y manufacturero, para ello era imprescindible terminar con el tributo indígena, abolir la esclavitud, terminar con las formas feudales de producción, y establecer un sistema educativo para la nueva realidad económica. En una línea similar se encontraban Belgrano y Castelli, quienes eran partidarios tanto de un sistema educativo público, como de la industrialización de materias primas; en el caso de Belgrano, también se apuntaba a un sistema de distribución de la tierra en propiedades pequeñas y medianas con el fin de suministrar al mercado interno, y de suministrar a la industria para agregar valor a las importaciones. Posteriormente tanto San Martín como Monteagudo, coincidirían en la necesidad de la vertebración americana en un sistema moderno. Finalmente, deberían destacarse los proyectos de Pazos Kanki, un aimara visionario y admirador de los Estados Unidos que planificó la existencia de puertos artificiales en el Río de la Plata y el Río Paraná; de la misma manera que ha proyectado la necesidad de vertebrar ferroviariamente a la República Argentina, y crédito público para las industrias, proyecto de desarrollo claramente hamiltoniano; desgraciadamente murió en medio de los conflictos del año 1852, de esta forma su deceso ha pasado inadvertido. Sin embargo, ninguno de los planes pudo llevarse a cabo. Rivadavia como cerebro del Primer Triunvirato tiene la responsabilidad de la secesión del Paraguay de las Provincias Unidas, como Presidente terminó segregándose el Alto Perú, y Uruguay pasó a ser un país independiente; sin lugar a dudas un atroz proceso de balcanización y desmantelamiento de un espacio económico con una muy buena proyección (15).

Luego de la Independencia y la balcanización de las Provincias Unidas, el país queda sumido en el caos, los estancieros comienzan a ganar mayor poder y proyección económica; por ende el modelo agroexportador comienza a vislumbrarse. No obstante, en 1829 accede Juan Manuel de Rosas a la dirección de la Confederación Argentina, y con Rosas aparecen algunas políticas interesantes. La Confederación Argentina comienza a desarrollar una industria ganadera y molinera en la Región Pampeana; talabartería, ebanistería, y textilería en Cuyo y el Noroeste; astilleros navales en la Mesopotamia; e iba tomando forma una vertebración económica industrial en el país; los productos argentinos eran exportados con éxito a Chile, Bolivia, y Perú, los cuales por aquel entonces tenían mayor complementariedad industrial. A todo esto, no debe olvidarse que para defender las industrias locales, en 1835 es sancionada la Ley de Aduana que agrava con impuestos la importación de productos que aquí se producían. Sin embargo, Rosas cometió dos errores de gran importancia. En primer lugar, Rosas no abogó por la educación popular como si lo hacían Belgrano y Moreno, al no apostar por una educación a la altura del modelo económico, difícilmente el desarrollo pudiese seguir a largo plazo, dado que no existiría la capacidad de actualizarse tecnológicamente; incluso Rosas atacó abiertamente las ideas de alfabetización popular, llegando a clausurar colegios primarios y secundarios, como a atacar abiertamente a las universidades de Córdoba y Buenos Aires. En segundo lugar, dentro de la ley de aduanas, y con el objeto de forzar el regreso del Paraguay a la Confederación Argentina, se sanciona al país económicamente en un intento por ahorcar su economía y comercio, entonces grava los impuestos al tabaco, el azúcar, y la yerba mate importada; debido al contrabando ingresaba vía Mesopotamia, los impuestos también afectan a los productos provenientes de la Mesopotamia, los cuales comenzaron a pagar aduanas internas (16). A partir de este dato, también puede comprenderse la razón por la que desde Mesopotamia llegó el derrocamiento de Rosas, como así también comprender como Paraguay y Brasil que siendo países enemigos, compartían a Rosas como enemigo común y jugaron un papel primordial en su derrocamiento.

Posterior a Rosas, la Confederación Argentina comienza a vertebrarse, y Urquiza adopta un posicionamiento industrialista, e incluso un importante posicionamiento educativo acorde al desarrollo económico. En simultáneo, aparece el conflicto entre la Confederación Argentina y Buenos Aires. Buenos Aires, seguía conservando la estructura ganadera y de exportación primaria, en tanto la Confederación buscaba la producción de manufacturas y la nacionalización de sectores claves en la economía. Además del esquema económico, la Constitución Nacional de 1853 sancionada en Paraná, incorporaba formas representativas, republicanas, federales, abolición de fueros y castas, abolición de la esclavitud, y supresión de fueros de sangre, esto y el sistema educativo implicaba la institucionalización de un modelo de estado moderno. Así como los Estados del Sur se acercaban de forma subalterna a Gran Bretaña y Francia, Buenos Aires hacía lo mismo; el esquema de exportación de materias primas e importación de manufacturas (17). Sucede que en Argentina a diferencia de los Estados Unidos, ganó el sector regresivo y primario en términos socio-económicos. Entonces, una vez reunificadas Buenos Aires y las Provincias, la Organización Nacional se dio dentro del paradigma agroexportador en la División Internacional del Trabajo. Además de aceptar pasivamente la División Internacional del Trabajo, Argentina se sumerge en una aventura bélica de infaustos resultados para la región frente al Paraguay, el país más industrializado, tecnologizado, y autárquico del Sudamérica; guerra donde ganó el modelo latifundista pampeano y el modelo esclavista brasileño, como resultado, se incrementa la primarización de la economía en el Río de la Plata. Este modelo intentó ser revisado durante la época del Presidente Sarmiento mediante la implantación del modelo farmer norteamericano en la producción primaria, la cual tenía como destino el mercado interno y la industrialización; como así también se intentó revisar con los planteos industrialistas de Juan Bautista Alberdi, quien junto a Sarmiento, ha sido un firme defensor de la educación pública y laica obligatoria; sin embargo, estas reformas nunca terminaron de asentarse en un estado claramente dominado por la élite agroexportadora (18).

El destino argentino

La Industrialización permanente siempre ha sido una cuenta pendiente en la República Argentina. Hasta 1930, el modelo agroexportador ha sido indiscutido, independientemente de los logros industriales acontecidos durante las presidencias de Roca e Yrigoyen. Sin embargo, la Crisis Mundial de 1929 conllevó a una crisis macroeconómica en Argentina, las exportaciones perdieron valor y las importaciones eran inaccesibles; a partir de aquí lo ya conocido, la moneda nacional se deprecia, los ingresos decaen, y como consecuencia los bienes y servicios aumentan, sumándose el déficit a la inflación. Si ya en época de Yrigoyen se debatía la necesidad de nacionalización de los hidrocarburos y la modernización de la legislación social, es en 1930 donde comienza la industrialización en la República Argentina. De 1930 a 1945 se da un período de industrialización liviana para bienes de consumo cotidianos, de 1945 a 1955 se da un proceso de industrialización metal-mecánica, y de 1955 a 1966 se da un proceso de industrialización pesada y tecnocientífica. Este modelo de industrialización, finalmente será sepultado en 1976. Las consecuencias sociales de 1976 a la fecha son incuestionables, el país pasó de 3 % de desocupación y 4 % de pobreza a 25 % de pobreza, los obreros industriales pasaron de 7 millones a 3 millones, la deuda externa, la hiperinflación, y la devaluación se convirtieron en moneda corriente, y las exportaciones argentinas volvieron al proceso de primarización; cabe recordar que ese 25 % es de pobreza claramente estructural, los cuales nunca han dejado de serlo a pesar de la política expansiva durante la primera década del Siglo XXI (19).

Acorde a lo expresado por el economista británico Alan Beattie, el problema de la República Argentina para sostener salarios elevados en divisas internacionales, como así también una estabilidad macroeconómica; es de carácter estructural. La Economía Argentina que entre fines del Siglo XIX y principios del Siglo XX, rivalizaba con la de los Estados Unidos, no tuvo ni la modernización ni la innovación que han tenido los Estados Unidos. La dependencia de la exportación de materias primas genera pocas riquezas, y en sí, salarios magros en el empleo, y una deficiente cobertura en la seguridad social; es decir, los países no se vuelven ricos en base a la exportación en un solo sector, y el de menor valor agregado. En tanto históricamente la élite británica apostó por la industrialización, y luego lo han hecho las élites alemanas y norteamericanas, en esas experiencias se había demostrado que el camino hacia el poder nacional y la prosperidad económica era la industrialización. Por el contrario, las élites argentinas han apostado por la primarización de la economía, a la cual controlan y cuyos medios de producción monopolizan induscutiblemente, incluso tienen el suficiente poder como para tener una enorme injerencia en el aparato del Estado Nacional (20). Por lo tanto, puede concluirse que en tanto la República Argentina no transforme su matriz productiva, vivirá las periódicas crisis económicas y sociales que cíclicamente padece. El secreto del poder nacional y la prosperidad económica consiste en hacer lo que los países prósperos y poderosos hicieron y hacen, no en lo que ellos dicen que hay que hacer.

Matías Nicolás Benitez.

Profesor de Historia, Instituto Superior de Formación Docente N°1, Avellaneda, Buenos Aires, Argentina. Estudiante del Profesorado Técnico en Ciencias Físicas/Ciencias Químicas, Instituto Próspero Alemandri, Avellaneda, Buenos Aires, Argentina.

Bibliografía:

  1. Redacción, Diario El Tradicionalista, 08/05/2014. Como era considerada Argentina en 1919.                                        http://www.eltradicional.com.ar/contenidos/como-era-considerada-la-argentina-en-1919
  2. González, Julio Carlos; 2010. La Involución Hispanoamericana. De Provincias de las Españas a territorios tributarios: El caso argentino.
  3. Kossok, Manfred; 1986. El Virreinato del Río de la Plata: su estructura económico social.
  4. Redacción, Enciclopedia Británica; 2019. University of Pennsylvania. https://www.britannica.com/topic/University-of-Pennsylvania
  5. Navarro Segura, María Isabel; 2006. Las Fundaciones de Ciudades y el Pensamiento Urbanísitico Hispano en la Era del Descubrimiento. Scripta Nova, Revista Electrónica de Geografía y Ciencias Sociales; Universidad de Barcelona. http://www.ub.edu/geocrit/sn/sn-218-43.htm
  6. Montenegro Baca, José; Año Desconocido. Estudio de las Leyes de Indias en las Facultades de Derecho Hispanoamericanas. Facultad de Derecho y Ciencias Políticas y Sociales, Universidad Nacional de Trujillo (Perú). http://www.cepc.gob.es/Controls/Mav/getData.ashx?MAVqs=~aWQ9MzAxOTgmaWRlPTEwMzcmdXJsPTEwJm5hbWU9UlBTXzA3MV8yMjkucGRmJmZpbGU9UlBTXzA3MV8yMjkucGRmJnRhYmxhPUFydGljdWxvJmNvbnRlbnQ9YXBwbGljYXRpb24vcGRm
  7. Lons, Patricio; 2019. El mate, la minería, las Pampas y como se complementaban antes de la desintegración de América. Revista Insomnio.           http://www.revistainsomnio.com/el-mate-la-mineria-las-pampas-y-como-se-complementaban-antes-de-la-desintegracion-de-america/
  8. Herring, George C; 2008. From Colony to Superpower: U.S Foreing Relations Since 1776.
  9. Redacción. Hamilton’s Finnacial Plan. Portal: U.S History. https://www.ushistory.org/us/18b.asp
  10. Atack, Jeremy; Passel, Peter; 1994. A New Economic View of American History: From Colonial Times to 1940.                     https://archive.org/details/neweconomicviewo00atac
  11. Gullo Omodeo, Marcelo: 2008. La Insubordinación Fundante: Breve historia de la construcción del poder de las naciones.
  12. Heidler, David Stephen; 2002. Encyclopedia of the American Civil War: A Political, Social, and Military History.
  13. González, Julio Carlos; 2010. La Involución Hispanoamericana. De Provincias de las Españas a territorios tributarios: El caso argentino.
  14. Tandeter, Enrique; 2000. Nueva Historia Argentina, Tomo II: La Sociedad Colonial.
  15. Goldman, Noemí; 1998. Nueva Historia Argentina, Tomo III: Revolución, República, Confederación.
  16. Dorfman, Adolfo; 1970. Historia de la Industria Argentina.
  17. Idem.
  18. Bonaudo, Marta; 1999. Nueva Historia Argentina, Tomo IV: Liberalismo, Estado y Orden Burgués.
  19. Rapoport, Mario; 2008. Historia Económica, Política y Social de la Argentina.
  20. Beattie, Alan; 2009. False Economy: A Surprising Economic History of the World.

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