Benjamín Netanyahu, Premier de Israel.

Netanyahu y su laberinto.

27 mayo, 2021 admin 0

El comienzo del 2021 no ha traído buenas noticias para el mundo, una pandemia que en medio de polémicas ha desembocado en una contracción económica considerable y un cambio de gobierno en los EE.UU. que ha producido una escalada de tensiones simultáneas en prácticamente todos los focos de conflictos que hay en el planeta.

Entrevista Salvaje con Pablo Duggan: ¿Quién fue el Dr. Bisman? ¿De qué se murió? ¿Duggan es ‘kirchnerista’?

20 septiembre, 2019 admin 0

El 18 de enero del 2015, Natalio (Sí, Natalio, no se rían) Alberto Nisman se mató de un tiro y, desde ese tibio y sangrante agujero, la más siniestra mercadotecnia política parió al negativo del fiscal: el Dr. Bisman. Desde entonces, y gracias a la depravación mediática, el frenesí de una sociedad enferma puso una mesa sobre las cartas para tapar la verdad con mucha mentira; atándole piolines matambreros a sus brazos y piernas, le hicieron bailar al son de Cambiemos para que, 326 días después, Mauricio Macri iniciara los peores 4 años de la historia Argentina tras la última dictadura CÍVICO-militar.

Guerra en Venezuela, xenofobia progresista, mercenarios varios y noticias falsas.

5 febrero, 2019 admin 0

Desde el final de las últimas dictaduras militares del S.XX, Hispanoamérica ha transitado ecléctica de lo sublime a lo ridículo; sin embargo, en la última semana la historia en Venezuela dio un violento vuelco de lo ridículo a lo siniestro. Un diputado se auto proclamó Presidente de la República frente a un puñado de locos enajenados y exacerbados en una plaza y, para mayor “chiste”, terminó siendo reconocido -como no podía ser de otra manera- por las potencias occidentales que esperan ansiosas, con la servilleta en el cuello y los cubiertos en las manos, devorarse las inmensas reservas de recursos naturales “no renovables” del país caribeño.

Los Bolsoñeris.

Los Bolsoñeris: Consideraciones sobre el liberalismo, el posmodernismo y la hegemonía.

9 enero, 2019 admin 0

La palabra “fascismo”, hoy, suele utilizarse muy a la ligera. Casi cualquier pensamiento, expresión o comportamiento que esté a merced de los sesgos cognitivos de quien no sepa o no quiera interpretarlos y/o -simplemente- guste de adjetivar todo aquello que no es de su agrado, puede ser susceptible de considerarse como fascismo. Dicha palabra ha quedado -y juzgo yo, deliberadamente- ligada ‘ad eternum’ casi exclusivamente al totalitarismo y las peores prácticas del nacionalismo en su anacrónica concepción europea, sin embargo esta ‘relación automática’ -más propia del subconsciente- es más de las trampas dialécticas diseñadas para confundirnos y aportar a nuestra alienación.