¡Te calmás! | Almas Boludas: Une vergüenze que no nos es ajene.

Mentes imbéciles, almas boludas.
Mentes imbéciles, almas boludas.

La voluptuosa conductora de “Todo Es Mentira” da ‘el pase’ al ‘móvil’ del programa y luego, en la pantalla, aparecen tres personas paradas frente a la cámara. Si la hermosa Marta Flich no nos dijera, segundos antes, que se trataba de tres mujeres; probablemente, jamás nos hubiésemos enterado. El ‘graf’ titula: “Se hace viral el video del santuario ‘Almas Veganas’…”; y Flich realiza la pregunta que suelta las riendas del delirio: “Comer huevos ¿Es ser cómplice de una violación?”.
Si Usted no es asiduo al ‘mundillo’ de los fenómenos virales de internet, cabe la pequeña posibilidad de que este asunto -y, sobre todo, la pregunta de la conductora española- le resulte aún más incoherente, surrealista y absurdo de lo que en verdad es. Y digo “pequeña posibilidad” ya que, a fin de la semana anterior, el nuevo “juguete de moda” de las redes sociales llegó a las páginas -de las ediciones impresas- y los portales de los periódicos más leídos en nuestro país. Si todavía no se encuentra al tanto de la nueva subnormalidad progresista, sujete bien su teléfono o aférrese fuertemente a su asiento, ya que -literalmente- estallará a carcajadas e, incluso, puede que se orine en sus vestimentas o muera ahogado. Si ya se rió hasta el hartazgo de estas “Almas Boludas”, igual, quédese a leer porque le mostraré otro aspecto del fenómeno que quizás no haya pensado. Fuera cual fuera el caso le aseguro que, luego de hacerle reir, el asunto le hará llorar.

La semana pasada, todo el mundo hispano se enteró de la existencia de “Almas Veganas” gracias a que los medios masivos de la península viralizaron -y con mucha fuerza- un puñado de videos en los cuales tres mujeres delirantes, ridículas y -además- contrahechas; revelaban al planeta internauta ‘la verdad de la milanesa’ (de soja): si alguna vez Usted ha comido una tortilla, un “desayuno americano”, unas papas fritas ‘a caballo’, una empanada ‘salteña’ o una hamburguesa ‘completa’; indefectiblemente ha sido cómplice y beneficiario de una violación. Sí, así de incoherente como suena; y es que, según estas anarco-transfeministo-antiespecisto-lesbiano-gallino-veganisto-libertarias, los huevos no son más que otro fruto de la “cultura de la violación” inherente al nefasto constructo social patriarcal y su reflejo en el reino animal. En otras palabras; los gallos, lejos de pretender reproducirse en aras acatar los dictámenes de un natural instinto de supervivencia, dedican la totalidad de su existencia a correr como locos tras las gallinas con el único fin de saciar las fantasías sexuales más oscuras y depravadas ejerciendo su divino derecho a la “violencia machista”. Esto es simplemente la punta del iceberg porque, bajo el insólito fenómeno viral, se esconde una realidad supremamente hilarante pero aún más sombría -si cabe-.
El canal que el “santuario gallináceo” gerenciado por estas retrasadas mentales posee en la plataforma Youtube constituye una ‘joyita’ digna de ser conservada para la posteridad; es, sin lugar a dudas, uno entre los rostros más atroces de una sociedad occidental totalmente degenerada que pugna furiosa por autodestruirse mientras se regodeá en la ciénaga de su propia subnormalidad; exaltando a la ignorancia, la brutalidad y la enajenación colectiva como valores que deben de ser defendidos a toda costa. En dicho sentido, cada video que yace en su desangelado espacio virtual es un aporte de carácter invaluable en la promoción de imbecilidades tales como el “lenguaje inclusivo”, la difusión de la “ideología de género” en su faceta más oscura y el reclamo de una minoría marginal por la imposición -y a la fuerza, valga la redundancia- de interacciones sociales así como conductas sexuales y prácticas alimentarias que resultan altamente perniciosas tanto para los individuos como para la comunidad de la que forman parte. Pero, antes de pasar a analizar los dichosos videos en cuestión, es menester repasar brevemente el cómo y el por qué semejantes taradas consiguieron meterse en boca de todos para transformarse en un fenómeno viral de escala global.

Allá por el mes de mayo, las esperpénticas animalistas publicaron un video en su cuenta de Twitter donde un par de ellas arrojaban huevos contra el piso a la vez que proclamaban que “(…) los huevos son de las gallinas, nosotres les devolvemos sus huevos porque son suyos. En este caso, los huevos no están fecundados porque nosotras tuvimos que separar los gallos porque no queríamos que les violaran, aunque fuera su naturaleza, porque ellas sufren…”(sic) (1). Tras su paso al ‘estrellato’, internautas de todo tipo preguntaron incrédulos en sus comentarios si es que todo este asunto correspondía a la más cruda entre las realidades o era simplemente a una torpe parodia humorística llevada hasta el límite de sus precarias posibilidades; y es que, realmente y ‘a priori’, eso es lo parece.
No obstante, el interrogante continúa flotando en el aire: ¿Por qué, una patética e intrascendente filmación casera subida a las redes sociales hace ya más tres meses, pudo lograr tan virulenta viralización -valga la redundancia- en nuestros días? Lamento informarle a quienes suponen que el hecho pudiera deberse al exorbitante nivel de vergüenza ajena que el metraje es capaz de generar, que en la península abundan los personajes exageradamente subnormales y que, con mayor frecuencia de lo que uno podría suponer, tienden a compartir los infames frutos de su idiotez con el mundo a través de la ‘red de redes’; si no me creen, les invito a buscar en Youtube una serie de videos titulada “Personajes de la España profunda”. No, la verdadera causa de que estas mentes imbéciles con bolo fecal ideológico y “Almas Veganas” recorrieran las pantallas de todo el mundo tiene su origen en un incidente real y verdaderamente preocupante ocurrido en las cercanías calendarias de su viralización.
El domingo 25 de agosto, una célula del FLA (Frente de Libertación Animal) “liberó” a 40 gallinas que se encontraban “cautivas” en un gallinero ubicado en el barrio de “okupas” de Errekaleor, en la ciudad de Vitoria, capital del País Vasco (2). El suceso desató un intenso conflicto interno tanto en el barrio como en el movimiento “okupa” en general, dado que los ejecutores del “operativo de rescate/liberación” de los plumíferos también integran dichas huestes. Pero ¿Por qué un antagonismo ideológico claramente superficial que se suscita al interior del más marginal sector del lumpenaje posee cierta relevancia para una sociedad española que lejos se encuentra de transitar sus mejores días? Para responder a esta pregunta es necesario que el lector argentino entienda que esto no se trata de una guerra barrial entre Liniers y Mataderos, una interna dentro de la barra-brava de Almirante Brown o una divergencia entre ‘caudillos’ peronistas del tercer cordón del Conurbano Bonaerense; cuando hablamos de Errekaleor, nos estamos refiriendo al -quizás- mayor y más importante foco de activismo o “militancia” para un movimiento “okupa” que ya tiene entidad política y un peso específico propio, y que genera fricciones y preocupación en todos sectores de la vida pública de España (3). Sin embargo, no es el movimiento “okupa” lo que hoy nos ocupa -valga la redundancia-, sino el FLA.

¿Qué es el FLA? Lisa y llanamente, el Frente de Liberación Animal es un movimiento internacional de carácter TERRORISTA, o por lo menos así lo entienden el FBI y otros organismos de inteligencia y/o seguridad alrededor del mundo (4). Lejos de la imagen “jiponesca”, “hipster” y ‘palermitana’ que los medios masivos le adjudican a los “veganos”; los miembros del FLA se presentan como verdaderos “guerrilleros” y “combatientes” por la liberación de los animales -independientemente de que los mismos deseen o no ser “liberados” o, cuanto menos, posean una vaga noción de dicho concepto-, exponiendo una estética que nada tiene que envidiarle a los militantes de las FARC o Sendero Luminoso (5); y sus acciones no se limitan únicamente al “rescate” de animales de granja como el llevado a cabo en el País Vasco o al destrozo innecesario de la propiedad privada como el emprendido contra el Club Taurino de Navarra hace ya un año (6); siendo, la colocación de artefactos explosivos o el incendio de viviendas y comercios relacionados a laboratorios que experimentan con animales (7) -entre otros-, parte importante de sus prácticas de “lucha” (8).

Pero estas cosas, estimado lector, no suceden solamente fuera de nuestras fronteras. Como reza el título de esta columna (“le vergüenze no nos es ajene”) y, a pesar de que en principio fue concebido simplemente como referencia al análisis de las similitudes entre el comportamiento oligofrénico de las discapacitadas intelectuales españolas y el de nuestra “hermosa” progresía local, luego de tirar del hilo por un buen rato caí a cuenta del prontuario que ALF (según sus siglas en inglés) ostenta en nuestras tierras. Y es que en este caso, Willy, sí hay problemas; porque resulta que, la “guerrilla animalista y anti-especista”, hace rato que llegó de “Melmac” estrellándose con su nave espacial ‘interplatanaria’ en la cochera Argentina y, a la fecha, lleva realizadas varias acciones de carácter violento a la que deben de sumarse otras tantas afortunadamente anuladas por las autoridades.
La ‘acción de propaganda y distracción’ llevada a cabo en el predio de La Rural en el mes de julio volvió a poner en la palestra a los movimientos “veganos” y una serie de prácticas que, aunque en ocasiones (y remarco: en ocasiones) se presenten como carentes del uso de la ‘fuerza bruta’ -y esto habría que verlo-, realmente son susceptibles de ser consideradas violentas casi por antonomasia. De esta manera, el FLA se ha dedicado al “rescate” de animales de granja, con una evidente predilección por los plumíferos (como las infradotadas españolas) que se ha manifestado en el robo (porque, les guste o no, es un ROBO) de más de 150 gallinas de distintos centros de producción avícola -cuando no, de granjas particulares-; sin mencionar que, entre sus acciones, también destacan el “rescate” de un pobre ternero que supo ser propiedad de un humilde vendedor de carne callejero o la “liberación” de un cerdo y un conejo que otrora fueran cautivos en los “campos de concentración” de la Facultad de Veterinaria de la UNLP; entre otras diversas empresas vandálicas de las que también hacen exagerada jactancia (9). Y, ya que hablamos de la UNLP, no está de más referirnos al intento de incendio frustrado por un guardia de seguridad en el año 2014, cuando unos inexpertos delincuentes juveniles fueron detenidos luego de rociar con nafta el predio de la Facultad de Veterinaria tras “liberar” a los animales que allí se utilizaban para impartir la educación pertinente a los futuros encargados de curar a otros tantos animales (10).
Si de ‘bienintencionado’ vandalismo se trata, podríamos mencionar un comunicado atribuido a supuestos integrantes del FLA -siempre según el sitio anarquista “contra-info” (no confundir con Kontrainfo.com)-, en el cual se adjudican la quema de un camión con acoplado dedicado al transporte de pollos y gallinas, junto a la destrucción parcial de otro similar; hecho que aconteció -presuntamente- a principios de mayo del corriente, en las rutas bonaerenses (11) aunque, no obstante y tras investigar por horas el archivo periodístico, sólo pude encontrar noticias relacionadas el robo de un camión dedicado al transporte tales aves comestibles que posteriormente fue encontrado con su carga intacta (12) y cuyo perpetrador poco tardó en ser capturado por las autoridades (13). Al parecer, el hecho se encontraría vinculado, más que a la subversión y el terrorismo “animalista y anti-especista”, al merámbito crapuloso.
Amén de esto, los “escraches” contra carnicerías y pizzerías se están volviendo costumbre desde que los medios se hicieran eco de la agresiva irrupción de “militantes veganos” en distintos ‘comederos’ carnívoros y/o “pizzívoros” como Güerrin y La Churrasquita, destrozando las fachadas de dichos establecimientos y acosando a sus comensales al grito de “queso es muerte”, en noviembre del año pasado (14).
Estos sucesos aquí enumerados son sólo el botón de muestra, pero la lista es extraordinariamente larga y, debido a la tiranía del reloj y la dictadura del calendario, hoy me veo obligado a dejar pendiente una investigación más profunda y exhaustivamente documentada.
En fin, no tenía planeado encontrar lo que encontré y arriba expuse con las referencias pertinentes, simplemente quería -como manifesté anteriormente- realizar un pequeño análisis comparativo entre las imbéciles “Almas Veganas” y la imbécil izquierda progresista argentina; y a eso iremos ahora, a fin de cerrar esta -no tan- pequeña columna, como putrefacta frutilla de este hediondo postre.

Si bien en España se vive, actualmente y desde hace algunos años, un clima que podría definirse en términos de una dictadura feminista y progresista de Estado; lo cierto es que el discurso de estos sectores resulta extraordinariamente moderado al compararlo con nuestras feministas y otras aberraciones ideológicas que se abrazan con igual vehemencia -por no decir demencia- a la “causa de género”. Es por esto que “les chiques” del “santuario animal” fueron blanco de la mofa popular en la Madre Patria, al punto de que incluso las más extremistas y fanáticas del “marxismo cultural” no dudaron en acusar severamente a sus modos y discurso de caricaturesco, payasesco, ridículo y vergonzoso. Y aquí es donde radica el hecho más triste: la única diferencia entre estas muchachas y las que pueblan las calles del ‘porteño’ barrio de Palermo, se encuentra en la forma en que pronuncian las “s” y el remplazo del nominativo “vosotres” por el de “ustedes”. En lo demás, el discurso es igual de imbécil, como veremos a continuación.

En lo que dure esta breve pero frenética ‘montaña rusa’ de oligofrenia ‘posmogólica’, escucharemos una y otra vez hasta que sangren nuestros oídos, incontables referencias a un retorcido concepto conocido como “intersección de luchas”. Seguramente, en este preciso instante, Usted se estará preguntado de qué clase de fétida diarrea mental estoy hablando y -sobre todo- a través de qué sucio ano ideológico fue impiadosamente excretada rumbo al interior de las pobres cabezas de la prescindible e inservible juventud ‘millennial’.
Según Wikipedia, la “intersección de luchas” o “interseccionalidad” se puede definir como “(…) un enfoque que subraya que el género, la etnia, la clase u orientación sexual, como otras categorías sociales, lejos de ser “naturales” o “biológicas”, son construidas y están interrelacionadas… (…) La teoría sugiere y examina cómo varias categorías biológicas, sociales y culturales como el género, la etnia, la clase, la especie, la discapacidad, la orientación sexual, la religión, la casta, la edad, la nacionalidad y otros ejes de identidad interaccionan en múltiples y a menudo simultáneos niveles. La teoría propone que debemos pensar en cada elemento o rasgo de una persona como unido de manera inextricable con todos los demás elementos, para poder comprender de forma completa la propia identidad…” (15). No obstante, si no pudo sacar nada en limpio de esta explicación o la misma le resultó demasiado técnica e incluso confusa, puedo explicárselo con otras palabras más sencillas: la “interseccionalidad” se resumen en el acto de atar con alambres viejos y oxidados toda clase de constructos ideológicos subjetivos y aparentemente inconexos -sobre todo aquellos que resultan profundamente contradictorios o irreconciliablemente antagónicos- para cocinar con ellos una gigantesca empanada de caca posmodernista con la cual brindar justificativos que avalen las subnormalidades -cuando no, aberraciones- de turno que pudieran venirle a la cabeza a según qué trastornado o a colectivos conformados por cientos o miles de los mismos. Ciertamente, según el planteo “interseccionalista”; existe un punto en que las “luchas” de las feministas, los veganos, los anarquistas, los comunistas, los homosexuales, los paralíticos, los trabajadores precarizados, los okupas, los tumberos, los marginales o los elencos de otras series televisivas producidas por Ideas del Sur, los taxistas, los skinhead, los celíacos, los electrodependientes, los que se disfrazan del ratón Mickey o el dinosaurio Barney en el ‘trencito de la alegría’, los liberales, los rappintenderos, los onanistas, las bibliotecarias, los “patovicas” de Pachá, los pederastas, la barra brava de Boca Jrs, los banqueros cocainómanos de la “city” de Londres, los rugbiers, las lesbianas, los alérgicos a los perros, los gordos, los “rastafari”, los portadores de HIV, los ‘canillitas’, los demócratas cristianos, los senegaleses que venden anteojos en la calle, las animadoras de fiestas infantiles, los supermercadistas chinos, los animadores de caricaturas coreanos, los narcotraficantes, las prostitutas, los inquilinos que se niegan a pagar expensas, Alfredo Coto, los barrenderos de Barracas, los judíos del barrio de Once, los fascistas, los evangelistas de José C. Paz, los adeptos de la Iglesia Maradoniana, las fanáticas de Justin Bieber que gritan como pelotudas, los budistas zen, los que venden Coca Cola y panchos en la cancha de River, los “trapitos”, las aborteras y los panelistas de Intratables; confluyen en un mismo vector de opresión que las vuelven exactamente iguales, condiciéndolas rumbo a un destino común de liberación y otras forras por el estilo. Sí, ya se que parece una exageración o una burla desmedida, pero créame cuando le digo que no lo es, en lo absoluto.
Y entonces… ¿Qué mentes perversas y depravadas pudieron elucubrar un ominoso galimatías semejante? Simple: las más surrealistas teóricas del feminismo de tercera ola, con los colectivos lesbo-feministo-negroides al frente; o sea, auto-segregación y discriminación ‘por la positiva’ chorreando desde sus cuatro costados. Listo, ya no hace falta decir nada más al respecto.

En ese sentido, las discapacitadas intelectuales transatlánticas nos regalan en su canal de Youtube una inconclusa -mini- serie de videos titulada como “Nuestros valores”, donde explican de qué tóxicas sustancias químicas se compone el detergente que inunda sus cabezas y el por qué del helado que llevan pegado en sus frentes.
Tras una introducción que dura apenas segundos, en el primer video, se definen a así mismas como “anti-especistas y abolicionista”; ¿La razón que da vida a la etiqueta? Porque quieren “construir una sociedad en la que ninguna especie sea utilizada y, por tanto, tampoco explotada; ya que no son recursos”, y que “la praxis de este ideal es el veganismo, la cual su posición política rechaza la esclavitud animal”(sic). En este caso, su veganismo se sustenta en “dejar de utilizar animales tanto en ocio, alimentación, vestimenta y experimentación”, mientras que su “abolicionismo” se justifica -según sus palabras- en que van “a la raíz del problema luchando, no por pequeñas reformas que perpetúan la esclavitud animal, sino por la liberación total”(sic) (16).
Sin embargo, esta imbecilidad anti-científica se cae a pedazos por dos motivos: el primero radica en la existencia de un “sistema” conocido como “cadena alimenticia” en el que son los mismos animales quienes se utilizan los unos a los otros como recursos; ya sean de índole alimentario, destinados al ocio e incluso con fines de experimentación. También podría decirse que, si no se instrumentalizan entre sí en tanto vestimenta, es debido a que su carencia de razonamiento intelectivo les priva de cierto tipo de vergüenza o “reparos morales” y, por tal, no poseen la necesidad de cubrir sus genitales ante las indiscretas miradas de sus pares; amén de que, tanto pelajes como cueros, les protegen de las inclementes vicisitudes climáticas. En segundo orden, perecieran padecer -las idiotas del “santuario”, no los animales- de un “anti-especismo” bastante selectivo ya que, como han demostrado innumerables estudios científicos, las plantas y otros integrantes del reino vegetal poseen sentimientos e incluso dan muestras de comportamientos que intuyen la presencia de un cierto grado de inteligencia (cuanto menos, instintiva).
En lo que respecta al asunto del “abolicionismo”, habría que dejar en claro que el término surgió del ámbito legal y en referencia a la cuestión de la esclavitud. Según establece la concepción legal, la esclavitud únicamente puede darse entre pares, lo que significa que hablar de esclavitud en lo que concierne al trato entre dos especies es, cuanto menos, inválido. Ahora, si este concepto -y, según la óptica enfermiza de estas taradas- lo llevamos al plano de las relaciones inter-especie, existen casos de interacciones dentro del reino animal que son más que susceptibles de ser consideradas en la órbita de la “esclavitud” según lo establece la ley.

Para el segundo video de la serie, la cosa empeora. En este caso, nos cuentan que ellas se auto-definen como “trans-feministas” y lo explican vomitando de lleno el libreto de la “ideología degenerada” y la “teoría queer” (con Judith “Lucy” Buttler a la cabeza -o sin ella, da igual-) resumido en ‘cuatro líneas’ y, para colmo de males, en un altamente deficiente ‘lenguaje inclusivo’ (17). Pero, subnormalidades aparte, lo más interesante de este video y del discurso en él plasmado es el reflejo de la grotesca contradicción en la que incurren quienes se hacen carne de estas descabelladas ideologías prefabricadas e intercambiables. Es aquí donde puede verse a flor de piel la ‘interna’ feroz que habita en las entrañas del ‘progreforrismo’ ‘posmogólico’ y el inmenso espíritu “troskista” de segregación y atomización con el que destruyen todo intento legítimo de organización, degradando las causas verdaderamente nobles en una disparatada orgía de caprichitos soberanamente burgueses y tan minoritarios como insignificantes. Es así que, a base de entrismo, han logrado destruir a un movimiento original de mujeres organizadas a fin de pelearle al ‘sistema’ por reivindicaciones indudablemente justas y en aras de acabar de una vez por todas con las problemáticas que afectan negativamente a las mujeres como tales, reduciéndolo a un rejunte de diversos ‘rebaños’ conformados por enajenadas neuróticas que son pastoreadas por un puñado de peligrosas psicópatas que vagan exacerbadas en la búsqueda de más y mejores privilegios -para ellas, no para sus acólitas-. Como ejemplo de esto, podemos citar la lucha por la liberalización del aborto, en la cual participan también lesbianas (que, por sus prácticas sexuales, difícilmente pudieran conseguir quedar embarazadas), hombres homosexuales (que, aunque le busquen la vuelta, nada relacionado con el aborto les afecta en lo absoluto) o ‘colectivos’ “trans” (que no son otra cosa que otros hombres homosexuales disfrazados de algo lejanamente parecido a ¿mujeres? Y que ni siquiera corren el riesgo de contraer un ‘embarazo psicológico’); y es necesario aclarar una cosa: la necesidad de adaptar el marco legal, normativo y regulatorio que rige a la terminación abrupta y voluntaria del embarazo, a los tiempos que corren SÍ es un asunto de salud pública y que nos atañe a todos por igual (tanto mujeres como hombres HETEROSEXUALES); sin embargo, en un país en el que el Ministerio de Salud ha dejado de existir -y, más triste aún, sin pena ni gloria- y en el que los hospitales públicos carecen de los insumos más básicos para la atención sanitaria en general, no sólo no haría que disminuyera el número de mujeres fallecidas en abortos clandestinos, sino que lograría todo lo contrario: que más mujeres perezcan en situaciones de abortos legales; y esto, sin mencionar que la cantidad de mujeres que mueren cada año en Argentina por cáncer de mama, inanición, frío y carencia de medicamentos destinados a prevenir o mitigar enfermedades tan comunes como pudieran ser la gripe; supera en más de 150 veces (cada marco por separado) a las que mueren actualmente por la “clandestinidad” de las prácticas abortivas.

Aunque los videos subidos en el canal de “les muchaches” son escasos, inconmensurables son las pruebas de que “elles” no deberían administrar un “santuario de animales”; más bien, se les debería suministrar tratamiento en un neuropsiquiátrico, y de por vida. Cada pieza audiovisual de su espacio (18) es una obra de arte que nos invita a la irresistible carcajada a fuerza de idioteces que van desde acusar de asesinos a los pescadores y denunciar la “violencia contra los peces”, hasta la afirmación de que quienes comen carne son innegablemente fascistas militantes, pasando por la exaltación de un anarquismo muy -pero muy- mal entendido y encima peor practicado, o la confesión de sus autoritarias aspiraciones al respecto de cómo debería ser la alimentación ajena. Sin embargo, el ‘súmmum’ del retraso mental autoinfligido del que estas imbéciles son víctimas y victimarios a la vez, lo podemos encontrar en una video-respuesta (19) al tzunami de comentarios que han recibido tras la viralización del gallinezco metraje publicado en Twitter (1), y grabada inmediatamente después de su participación en directo en el programa Todo Es Mentira (20).
Para empezar, admiten encontrarse en pleno conocimiento de que la entrevista minutos antes brindada a la TV de su país tenía como único fin el ridiculizarlas, lo que nos aclara algo importante: su pleno desconocimiento de que son “elles mismes” quienes se ponen en “ridícule” prácticamente cada vez que abren sus “boques”. A continuación, le explican al mundo acerca de la impostergable necesidad de imponer el ‘lenguaje inclusivo’ como estándar del Idioma Castellano, dado que “el género es mentira, es una construcción social… (…) y en otras sociedades hay 3 géneros o 5…”(sic), que “les persones humanes son muy diversAs…”(sic) y que, debido a su no utilización masiva, existen “muches persones trans y no-binares que se suicidan”(sic). El oligofrénico carnaval continúa con la defensa de su estética basada en “piercings” y tatuajes a la que, para desgracia de los varoniles rockeros de los años ’60 y ’70, le atribuyen un carácter intrínsecamente subversivo ante la normatividad cis-hetero-patriarcal. Aquí haré una pequeña pausa para imaginarme qué pensarían de esto los máximos exponentes del machismo viril vestido de cuero y tachas como Lemmy Kilmister, Norberto Napolitano o John Bonham; mi conclusión, puramente subjetiva -claro está-, es que no harían más que agradecerle a Dios el estar bien muertos y enterrados 6 metros bajo tierra.
El ‘broche de oro’ lo coloca Fanny (la única que, medianamente, parece mujer) con un alarde de hipocresía supina: tras aclarar -por las críticas a su grotesca estética- que cada uno “hace con su cuerpo lo que quiere”, y luego de atribuir cualquier cataclismo producto de tal o cual inclemencia climática al ‘capitalismo’ y la ingesta de carnes, exige bajo argumentos pseudo-éticos de la más baja estofa la adopción del veganismo como estilo de vida.

En definitiva, este anormal y anormalmente pueril circo mediático que algunos integrantes de nuestra asquerosa ‘progresía’ ha festejado como el triunfo ideológico definitivo sobre la “criminal España genocida y violadora” dada la evidente influencia de la oligofrenia autóctona en las mentes más débiles de la península, no es otra cosa que la más triste y desoladora derrota cultural del mundo hispano de la que hemos podido ser testigos en los últimos años; más, teniendo en cuenta que son los mismos ‘progreforros’ ‘posmogólicos’ que moran al otro lado del Océano Atlántico, quienes se han burlado de estas “Almas Boludas” con mayor intensidad y saña soberana.
Por lo demás, comparto esta columna para que Ustedes saquen sus propias conclusiones acerca de lo que nos espera en un futuro próximo y, también, para darles un motivo más que nos impulse a todos, como sociedad, a mirarnos en este grotesco espejo y así repensarnos un poco. En dicho afán, les dejo una última pregunta: ¿Será que este subnormal frenesí deconstructivo no hace otra cosa que destruirnos y destruir, día tras día, todo lo bueno y sincero que aún existe en nuestro planeta?

Y recuerden: ante estas y otras atrocidades semejantes ¡No se calmen una mierda!

Referencias:
1- https://twitter.com/AlmasVeganas/status/1132362560978739201?ref_src=twsrc%5Etfw%7Ctwcamp%5Etweetembed%7Ctwterm%5E1132362560978739201&ref_url=https%3A%2F%2Fas.com%2Fepik%2F2019%2F08%2F27%2Fportada%2F1566895261_525268.html
2- https://www.elcorreo.com/alava/araba/encapuchados-liberan-gallinas-20190826172714-nt.html
3- https://www.errekaleorbizirik.org/index.php/es/
4- https://www.vice.com/en_us/article/vvabpy/foia-docs-reveal-an-fbi-investigation-into-an-animal-rights-organization-it-considers-a-terrorist-group-v24n4
5- https://frentedeliberacionanimal.net/
6- https://www.youtube.com/watch?v=1rfww-XSGH4
7- https://www.bbc.com/news/uk-england-42811033
8- https://www.theguardian.com/uk/2006/aug/18/animalwelfare.topstories3
9- https://frentedeliberacionanimal.net/?s=argentina
10- http://infoblancosobrenegro.com/noticias/integrantes-del-frente-de-liberacion-animal-intentaron-incendiar-la-facultad-de-veterinaria?fb_comment_id=584217741679933_585011901600517
11- https://es-contrainfo.espiv.net/2019/05/10/buenos-aires-argentina-ajudicacion-de-atentado-incendiario-contra-camiones-de-transporte-de-gallinas-y-pollos/
12- https://www.lasintesis.com.ar/nota-camion-y-pollos-robados-y-encontrados-95598
13- https://www.lasintesis.com.ar/nota-hubo-dos-allanamientos-y-un-detenido-95696
14- https://tn.com.ar/sociedad/un-grupo-de-veganos-ataco-patadas-una-pizzeria-al-grito-de-liberacion-animal_911967
15- https://es.wikipedia.org/wiki/Interseccionalidad
16- https://www.youtube.com/watch?v=BtBXllwzLhw
17- https://www.youtube.com/watch?v=Ws_9oskyUqU
18- https://www.youtube.com/channel/UCrd7Ql6M2yl7yVEg1Ao2S3w/videos
19- https://www.youtube.com/watch?v=SWX6hHnjoxg&t=116s
20- https://www.youtube.com/watch?v=SQae2TPUMBI

Por: Alejandro Úbeda / Doctor en coso y pindonga por la Universidad Complutense de Calamuchita – Ex asesor en asuntos constitucionales del gobierno de la República Democrática del Congo – Secretario de Prensa del Partido Liberal Estatista Lista Azul.

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