Tirando del hilo: ¿Qué tienen en común los pañuelos, el G20, el IAA, la UNSaM y Gran Bretaña?

Macri con Teresa May en el G20.
Macri con Teresa May en el G20.

Debo hacer un ‘mea culpa’, en tanto director y editor responsable de esta publicación. Confieso que, en los últimos tiempos, caí también en esa trampa vil puesta por los intereses foráneos sin Patria ni bandera que hoy nos mantienen sitiados. Y es que uno, presa de unas bienintencionadas ínfulas de nobleza puede olvidarse que, más importante que combatir todo aquello que nos espanta y que juzgamos pernicioso, es luchar para salvar lo que verdaderamente amamos. 

“No existe la gloria si no te rendís ante el amor” canta Ariel Mínimal, con una claridad y contundencia estremecedoras. Es así: no existe causa justa que no parta desde el amor, y el amor no contempla hostilidad alguna que no se emprenda exclusivamente en defensa de lo propio. Aquel que ama no se dedica a atacar a su prójimo ni a ver en él un enemigo potencial, se limita a proteger aquello que con tanto sacrificio ha construido; y una tarea tan sublime como es la de construir y construirse, no deja tiempo que perder en asuntos superfluos e improductivos.Durante los últimos meses se me corrió el foco, y creí que era importante denunciar a los y las que operan -consciente o inconscientemente- como otro instrumento de distracción para ocultar y salvaguardar los espurios intereses de las ‘castas’ dominantes y sus empleados locales. Sin embargo, en lugar de centrar mis esfuerzos en rescatar de la indiferencia común los acontecimientos y las circunstancias que nos esconden tras una cortina de pañuelitos de colores, malgasté mis horas en cargar contra los mismos y todo aquello que los rodea. Batalla inútil si las hay, totalmente estéril. Creyendo que con sentencias fuertes y agresivas, un tanto violentas, inquisitivas -más allá de su razón- y contundentes, podría generar el golpe que removiera un poco el sedimento sobre el que se apoyan esos conceptos degenerados nacidos del posmodernismo (base filosófica desarrollada para sostener las democracias liberales de occidente; globalistas, multiculturalistas y cosmopolitas); pero únicamente coseché rencores y sin darme cuenta aporté mi granito de arena a la alienación de la sociedad argentina. Mientras me plantaba de frente ante estos colectivos exageradamente belicosos, histéricos y -sobre todo- necios, tras mi espalda se sucedió un desfile de acontecimientos de una importancia superlativa. Y así terminé por formar parte -aunque fuera de manera involuntaria- de aquella maquinaria atroz de ocultamiento y tergiversación, cosa que hoy me llena de vergüenza.

Perón siempre sostuvo que “la única verdad es la realidad” y, aunque muy acertado y certero en su expresión, no puede interpretarse correctamente dicha cita si no tenemos en cuenta que la palabra “realidad” no quiere decir otra cosa que “aquello que el rey dicta que es”. Para la filosofía no existen los relativos, sólo hay absolutos, con la salvedad de que, debido al carácter absoluto de… eso, lo absoluto, nadie es capaz de apreciarlo en su totalidad. Cada uno tiene ante sus ojos una pequeña porción del todo, y está bien, porque aquellas porciones suelen ser complementarias y no contradictorias; y aquí es donde entra “el rey” a dictar “lo que es”. ¿Quién es “el rey”? No importa, lo que verdaderamente importa es el instrumento que utiliza para dejar asentada una “realidad” conforme a la satisfacción de sus intereses mezquinos. Antaño fueron juglares, poetas, los escribas (historiadores y cronistas) y demás personajes pintorescos; hoy, son los grandes medios de comunicación los que crean esa “realidad” paralela dictada desde las más altas cumbres del poder. La verdadera realidad se encuentra fuera de los grandes consorcios mediáticos; eso que llamamos “realidad efectiva” es lo que nos rodea, lo que podemos percibir por nuestra propia cuenta, ver y tocar, sentir y experimentar. La realidad efectiva consiste en eso, en todas aquellas interacciones con lo concreto, lo cotidiano, con lo que está ahí.
En definitiva, siento ahora que confundí el camino, que erré y no supe estar a la altura de las responsabilidades que conlleva el oficio de comunicar; y es por ello que, luego de pedir disculpas a todos nuestros lectores (y lectoras) y a quienes hacen conmigo esta revista, repararé mi error dando lugar en esta pequeña investigación periodística disfrazada de nota editorial, a una de esas cosas importantes que pasaron, y también pasaron casi desapercibidas para la opinión pública en general.

Cuando decimos que este gobierno es cipayo, no hablamos por hablar. Si bien, en su origen, los cipayos fueron una tropa de caballería de élite perteneciente al Imperio Otomano, los británicos utilizaron el término para denominar a los soldados indios (de la India) reclutados para servir a sus intereses, los de Francia y Portugal. La actual gestión, desde su primer día, ha decidido tomar una postura genuflexa ante los intereses de Inglaterra en nuestro suelo, dando entusiastas muestras de una sumisión incluso superior a la requerida por el país sajón.
Si de asuntos de soberanía hablamos, el año comenzó muy mal. El día 05 de enero se publicó en el boletín oficial (1) la aprobación del remate de la sede del Instituto Antártico Argentino, que sufre un proceso de desmantelamiento indignante. Por medio de la Decisión Administrativa 1, Marcos Peña aprobó los resultados del procedimiento de Subasta Pública 31/17 realizada el 21 de septiembre de 2017 (2). En aquel momento, por unos miserables minutos, la TV dejó de usufructuar el morbo del caso Maldonado y los homicidios de mujeres que son el entretenimiento favorito de esta sociedad ‘tan sana’, para hablar de cosas importantes prestándole el micrófono a los trabajadores del Instituto; al día siguiente, entre masacres en países extranjeros, fatalidades vehiculares, violaciones, sangre, violencia y muerte, ya nadie se acordaba.
La Agencia de Administración de los Bienes del Estado informó que la subasta, cuyo precio de base se fijó en u$s 5.600.000, fue adjudicada a la firma Fideicomiso AVE 02 por un monto de u$s 9.300.000. AVE 02 fideicomiso es una persona jurídica radicada en la Ciudad de Buenos Aires con domicilio fiscal en la calle 25 de mayo 704 piso 5°, constituida el 02 de agosto de 2017 y cuyo CUIT es 30-71569177-5. Se dedica a la construcción, reforma y reparación de edificios, y figura como no-empleador además de no poseer bienes asociados.El gobierno justificó la venta del inmueble (patrimonio histórico de la ciudad) aduciendo que el mismo se encontraba ocioso y en malas condiciones edilicias, ya que durante el 2015 el Instituto Antártico Argentino y la Dirección Nacional del Antártico firmaron un convenio con la Universidad Nacional de San Martín, trasladándose a las instalaciones de su ‘campus’.
Ya para mediados del 2016 sus -por entonces- doscientos empleados denunciaban que las actividades investigativas del Instituto se encontraban paralizadas, que el mismo apenas funcionaba y que estaba siendo desmantelado; que los científicos tenían que ‘pedir prestadas’ instalaciones de otras universidades debido a que en la UNSAM no contaban con unas lo suficientemente adecuadas, trabajando a una capacidad mínima.
¿Por qué tiene tanta importancia para la vida pública el Instituto Antártico Argentino? Porque de él depende en gran parte nuestra soberanía sobre nuestra porción de la Antártida, que corresponde a la extensión territorial de la Provincia de Tierra del Fuego y constituye una posición geoestratégica de carácter invaluable, amén de ser un inmenso reservorio de recursos naturales alimenticios y energéticos, y que corren serio riesgo de ser usurpados y explotados por otros países. Según los tratados internacionales vigentes, la permanencia en el ‘continente helado’ está supeditada a la investigación científica. Lo más triste es que todo esto se sucedía -y sucede-, en gran medida, gracias al silencio cómplice de Lino Barañao, entonces titular del Ministerio de Ciencia y Tecnología, actualmente degradado a secretaría bajo la órbita del actual Ministerio de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología.

Luego del transcurso de un año sin significativas novedades al respecto, nos volvemos a encontrar con el tema debajo de la alfombra tras celebrarse la cumbre del G20 en Buenos Aires. Al finalizar la misma, hubo una reunión oficial entre Macri y Theresa May en la que se trataron los temas “más significativos” de la agenda bilateral, excluyendo -cómo no- los asuntos concernientes al reclamo argentino de soberanía sobre las Islas Malvinas y la negativa del Reino Unido.
De Malvinas, sólo estuvo la felicitación de la Primer Ministro inglesa para la administración argentina por la implementación del nefasto “segundo vuelo” hacia la usurpación: una agachada más por parte de este gobierno, que permite la escala en el Aeropuerto de Córdoba a los dos vuelos mensuales operados por la empresa Latam procedentes de San Pablo (Brasil) y con destino final en lo que nosotros llamamos Puerto Argentino, ampliando así el espectro de suministros recibidos por los isleños y su comunicación con el continente, lo que sirve para fortalecer la usurpación ilegal británica en territorio nuestro soberano(3). Más allá de la idea conjunta de futuros acuerdos de libre comercio, tanto entre ambos países como entre ‘la corona’ y el MerCoSur, luego de que el Palacio de Westminster ratifique oficialmente el “Brexit”; el contrato entre Vodafone y Telecom para entregarle a los capitales británicos nuestra soberanía comunicacional con la excusa de ampliar la red 4G (4), y las intensiones de la empresa Estatal que controla el ‘metro’ de Londres de hacerse con la concesión del subterráneo ‘porteño’ (5), el tema verdaderamente importante de la reunión estuvo relacionado con los acuerdos de investigación científica conjunta entre Inglaterra y Argentina, un asunto que pone en grave riesgo nuestra soberanía sobre la porción que nos corresponde de la Antártida y abre las puertas a nueva usurpación británica.Sobre los acuerdos que se discutió realizar en un futuro próximo y que incluyen la cooperación pesquera en la Plataforma Marítima Austral y la investigación científica conjunto en la Antártida Argentina, no existe -o no pude encontrar- informe oficial alguno de cancillería o referencia expresa en el Boletín Oficial de la Nación por lo que, de aquí en más, entraremos en un terreno meramente especulativo; cuyo único sustento son artículos de prensa y pruebas circunstanciales, pero que vale la pena tener en cuenta a la hora de hacer un análisis centrado y objetivo sobre los posibles desenlaces a corto plazo de la profundización en las relaciones bilaterales con el Reino Unido dentro de un contexto de acercamiento diplomático jamás vivido desde la guerra de 1982.Para empezar, y basándonos en la información suministrada por el colega Martín Dinatale (mdinatale@infobae.com) en una nota publicada por el portal Infobae(6). Con relación a la pesca, Dinatale escribe que: “Hace dos semanas (NdR: antes de la reunión de mandatarios en los primeros días de abril) se conformó en Londres el Subcomité Científico de la Comisión de Pesca del Atlántico Sur (CPAS). <Lo que discuten es el intercambio de datos científicos y la posible realización de cruceros científicos conjuntos, con el objetivo de garantizar la conservación de los recursos naturales de pesca en el Atlántico Sur>, dijo un vocero de la diplomacia británica”. El día 05 de julio del -aún- corriente año, en la Orden del Día N°418, la Comisión de Relaciones Exteriores y Culto dio dictamen positivo a los proyectos de comunicación presentados por los senadores Beatriz Mirkin (Bloque Peronismo Tucumán), José Anatolio Ojeda (Bloque Justicialista) y Miriam Boyadjian (Bloque Mov. Popular Fueguino) y aconsejó a la ‘Honorable Cámara del Senado’ el proyecto de comunicación elevado por la comisión(7). Dos meses antes, el 18 de mayo, el bloque del FPV en la Cámara de Diputados también elevó un pedido de informe al Poder Ejecutivo sobre “el contenido del memorándum de entendimiento suscripto entre el Instituto Antártico Argentino (IAA) y el British Antartic Survey (BAS)”(8) en el que se solicita la siguiente información:

1. El contenido del Memorándum de Entendimiento suscripto entre el Instituto Antártico Argentino (dependiente de la Dirección Nacional del Antártico) y el British Antarctic Survey (BAS).2. El contenido y temario específico de las conversaciones realizadas los días 14 y 15 de mayo de 2018 entre delegaciones argentinas y británicas en Buenos Aires en el Subcomité Científico de la Comisión de Pesca del Atlántico Sur (CPAS).3. Informe las razones puntuales por las que se convocó la presencia de funcionarios del Gobierno ilegítimo de las islas (territorio perteneciente a la Provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur), de ser así, a que se debió su presencia y en qué calidad, así como también cuales fueron sus intervenciones en las conversaciones arriba mencionadas.4. Informe sobre posibles acuerdos en materia pesquera tanto en el sector antártico como en cualquier sector de la plataforma continental argentina que pueda suscribirse con el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte.
5. Informe y detalle qué organizaciones no gubernamentales participaron de las reuniones aludidas en los comunicados 199/18 y 196/18 de la propia Cancillería a la prensa
”.

Nada de esto fue detallado en el artículo escrito por Dinatale y publicado a principio de mes por Infobae(6), ni mucho menos se dio a conocer masivamente, incluso por los canales “opositores” como C5N o los nuevos medios “masivos” digitales como El Destape, que únicamente hicieron vagas referencias al caso.
Pero, antes de continuar, resumamos: Primero se forma una comisión bilateral de científicos con el objetivo de “cooperar” en la “preservación de los recursos pesqueros” del Mar Austral Argentino que, o no fue debidamente informado por el Poder Ejecutivo en el Boletín Oficial u otras vías de comunicación oficial o lo fue pero de manera por demás discreta. A causa de esto, tanto el Senado como la Cámara de Diputados de la Nación elevaron sendos pedidos de informe al Ejecutivo fundamentados en el lógico y sano temor por el riesgo que pudieran correr la integridad de nuestros recursos naturales en particular y la de nuestra soberanía nacional en general. En todo este proceso iniciado por el Poder Ejecutivo a través de la Cancillería, el Instituto Antártico Argentino constituye una pieza clave, y esto ocurre en medio del desmantelamiento del mismo y la implementación de políticas de Estado de sumisión ante los intereses de las potencias extranjeras.
Meses después, una vez finalizado el G20, el titular de la administración actual del Estado -Mauricio Macri- sostuvo una breve entrevista (en compañía de Marcos Peña y Nicolás Dujovne) con la ‘Premier’ británica Theresa May para discutir sobre asuntos bilaterales relacionados con futuros acuerdos comerciales (tanto entre ambos países como entre el Reino Unido y el Mercosur) y, sin tocar lo concerniente al reclamo soberano sobre Malvinas, sensibles asuntos de “cooperación” en el Atlántico Sur vinculados a los recursos naturales y la investigación científica en nuestra extensión soberana sobre la Antártida. Y es aquí donde me sumergiré de lleno en los confusos y oscuros terrenos de la especulación. Me gustaría seguir tirando datos contrastables, documentados con sus debidas referencias, pero debo redondear esta nota editorial antes de que se transforme -si es que ya no lo hizo- en una tediosa consecución de largos párrafos cuyo resultado final no será el de informar al lector sino más bien el de aburrirlo.Hace años que Gran Bretaña exige que sea reconocida su soberanía sobre la porción de la Antártida que nos corresponde, tanto a nosotros como a Chile, únicos países hispanoamericanos con presencia real y efectiva en dicho continente. La exigencia británica tiene como base su usurpación en el archipiélago perteneciente al territorio de la Provincia de Tierra del Fuego, enclave de vital importancia geoestratégica dado que se constituye como ‘la puerta de entrada’ al ‘continente helado’. Y hablando del mismo ¿Cuál es la condición requerida para permitir la adjudicación de soberanía y la permanencia en dicho territorio? Es la investigación científica. La presencia de un país y el ejercicio de su soberanía sobre una porción de la Antártida se encuentra supeditada a la experimentación científica efectiva e ‘in situ’. El Reino Unido no posee presencia científica en la zona sobre la cual -y sin vergüenza alguna- reclama soberanía, y como la misma ya se encuentra ocupada por dos países que ostentan décadas de una presencia real y tangible representada por instalaciones científicas que operan los 365 días del año; no le queda otra más que realizar acuerdos bilaterales de “cooperación” y así introducir a sus científicos de manera licita en los territorios que pretende disputar.
Vuelvo a insistir en que, todo lo recién escrito no es otra cosa que un análisis de carácter especulativo destinado a encontrarle un sentido a la estrecha relación que existe entre los sucesos más arriba explicados y que sí constituyen información real y concreta que cualquier lector podrá chequear por sí mismo a través de las referencias y las fuentes citadas, para sacar sus propias conclusiones; y de ningún modo pretende ser el reflejo de una realidad irrefutable.

Para concluir, quiero hacer otro ejercicio intelectivo, un tanto más breve quizás; y es que existe otro hilo del cual tirar, y su eje central se encuentra en la Universidad de San Martín y una serie de asuntos que, si bien pudieran ser normales, no dejan de llamarme mucho la atención. Recuerden que, la puesta en marcha de los trabajos para la reparación del edificio histórico que el Instituto Antártico Argentino ocupaba, obligaron al organismo a firmar un convenio con la Unsam y trasladarse a sus instalaciones. Tras asumir Cambiemos la gestión del Estado, el Instituto comenzó un paulatino proceso de desmantelamiento en el que sus fondos fueron reducidos drásticamente, se frenaron las obras para la puesta a punto de sus instalaciones originales y sus doscientos trabajadores se manifestaron en varias oportunidades reclamando por la insuficiencia de sus nuevas instalaciones dentro del ‘campus’ de la Unsam y la obligación de trasladar varias de sus actividades a laboratorios ‘prestados’ por otras instituciones (algunas de ellas del ‘sector privado’).
Por otro lado tengamos en cuenta que, además del ‘memorándum de entendimiento’ entre Argentina y Gran Bretaña que derivó en la conformación -en Londres- del Subcomité Científico de la Comisión de Pesca del Atlántico Sur (CPAS) en el que el IAA (asociado a la mentada universidad) puso a disposición parte de su plantel científico, la Unsam tiene vigentes dos convenios con universidades inglesas y ha tenido muchos otros que ya han finalizado.
¿Conocen la revista Anfibia? Bueno, la revista Anfibia es una publicación digital directamente dependiente de la Unsam. ¿Que tiene esto de raro, o que ver con estos asuntos? Al parecer, nada. La línea editorial de dicha publicación se encuentra dentro de los límites del progresismo posmoderno y pseudo-académico estándar, con una estética minimalista que hace juego con un periodismo que se posiciona desde una subjetividad exagerada aunque admirablemente confesa y asumida, con un apego casi patológico a las psudo-ciencias y una negación directamente proporcional hacia las correctas prácticas científicas. Posiciones pro-abortistas, pro-”derechos” de las minorías, con una visión multiculturalista, indigenista, “feminista”, ‘deconstructiva’ y una marcada simpatía cultural con el mundo anglo-sajón; nada de esto es algo que exceda lo común, salvo por un detalle: Revista Anfibia se financia, en gran parte, gracias al apoyo de la Fundación Gabriel García Márquez para el Nuevo Periodismo Iberoamericano. Lo que algunos llaman “nuevo periodismo” o “periodismo de no-ficción” no es más que el periodismo literario ‘de toda la vida’. Casualidad o no, el mundo anglo-sajón le adjudica el salto a la masividad del estilo -o directamente la invención del mismo- a Truman Capote con su extraordinaria novela titulada “A Sangre Fría” (In Cold Blood), publicada en 1966. No obstante, nueve años antes -en 1957-, un periodista argentino -de origen irlandés- publicaba una de las más importantes novelas periodísticas de todo el mundo hispano: “Operación Masacre”, donde que relata los fusilamientos clandestinos llevados a cabo por la dictadura CÍVICO-militar que derrocara a Perón en 1955 con ayuda expresa del Foreign Office. Paradójicamente, el autor entonces anti-peronista, fue desaparecido y asesinado debido su alto rango en la organización guerrillera ‘filo-peronista’ Montoneros, por un grupo de tareas durante la última dictadura CÍVICO-militar impulsada -en gran parte- por la embajada británica tras el “incidente Shackleton”, la épica discusión entre el embajador británico y el Canciller argentino Arauz Castex que derivo en la convocatoria a sesiones extraordinarias para el día 24 de marzo de 1976 en el Congreso Nacional con el objeto de aprobar la ruptura de relaciones con el Reino Unido.
Como todo tiene que ver con todo, y a modo de darle un cierre a esta larga exposición, hay que mencionar que la Fundación Gabriel García Márquez para el Nuevo Periodismo Iberoamericano que financia a la revista Anfibia, que a su vez pertenece a la Unsam, tiene como “aliados” -según las propias palabras de la fundación y según consta en su propio sitio web(9)-, ominosas entidades las cuales conocemos muy bien -y gracias al daño que le han causado a nuestra economía, nuestra sociedad y nuestra cultura-; entre las que podemos encontrar a la Asociación de Periodistas Europeos (con sede en Bruselas, Bélgica), organismos multilaterales de crédito como el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo y CAF Banco de Desarrollo, la Fundación Cartago (Cartago Foundation), multimedios como el Grupo Caracol, el Grupo Clarín, el Departamento Federal de Asuntos Exteriores de Suiza, LA EMBAJADA BRITÁNICA en Colombia, LA EMBAJADA ESTADOUNIDENSE en Colombia, bancas privadas como Findeter (Financiera de Desarrollo) y el Grupo Bancolombia (conglomerado de empresas financieras), FOPEA (contubernio que agrupa a las principales corporaciones mediáticas de Argentina), Global Reporting Initiative, diarios como La Nación (Argentina), El Tiempo y El Espectador (Colombia), el gigante transnacional de telefonía celular Movistar, Open Society Fundation, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo; y así podría seguir nombrando corporación tras corporación que apoyan indirectamente a la Revista Anfibia. Y resulta una paradoja, porque los periodistas e intelectuales que allí escriben, dicen luchar contra las corporaciones y contra el neoliberalismo, aunque -tal vez sin saberlo- estén cobrando sus sueldos gracias a él.
En fin, mientras nos distrajimos gran parte del año hablando del pañuelo verde, el pañuelo celeste, el pañuelo naranja, el pañuelo rojo y el pañuelo color amarillo fosforescente; un montón de empresas financiaron a medios de comunicación, legisladores y funcionarios públicos para ocultar que nuevamente -y como ya es costumbre desde 1806-, Inglaterra nos está saqueando nuestro territorio y nuestros recursos naturales. Es mi deseo y el deseo de todos los que hacemos Revista Insomnio que esto se termine de una buena vez, con un pueblo votando a conciencia en las elecciones presidenciales que tendrán lugar a mitad del año que estamos por comenzar; y eso, en una pequeña parte, será la responsabilidad de todos los comunicadores populares que trabajamos en este complejo y difícil mundo de los medios alternativos.

Sin más, agradecemos profunda e infinitamente a todos nuestros lectores por habernos acompañado en el tránsito de este duro 2018, les deseamos de todo corazón un comienzo de año rodeados de afecto en compañía de familiares y amigos, y esperamos ansiosos por reencontrarnos y construir juntos un 2019 mejor.

Referencias:
1. https://es.scribd.com/document/368472587/Bienes-Estado?fbclid=IwAR1bWJA8civSzlo-Nqwov94Hsph_Zzi1mafibBNdse3o7WehcqgcAb7nIkU
2- https://www.argentina.gob.ar/sites/default/files/pliego3117_0.pdf
3- https://www.cancilleria.gob.ar/es/actualidad/noticias/vuelos-malvinas-comunicado-de-prensa
4- https://www.lanacion.com.ar/2197879-macri-y-may-con-el-foco-en-el-comercio-y-poco-de-malvinas
5- https://www.eltribuno.com/jujuy/nota/2018-11-30-19-19-0-encuentro-historico-entre-argentina-e-inglaterra
6- https://www.infobae.com/politica/2018/12/06/argentina-y-gran-bretana-profundizaran-la-relacion-en-tres-temas-sensibles-pesca-antartida-y-comercio/
7- https://www.google.com/url?sa=t&rct=j&q=&esrc=s&source=web&cd=1&cad=rja&uact=8&ved=2ahUKEwi3kdyCmr_fAhVEfpAKHejKDaUQFjAAegQIChAC&url=http%3A%2F%2Fwww.senado.gov.ar%2Fparlamentario%2Fparlamentaria%2F24016%2FdownloadOrdenDia&usg=AOvVaw35H7EoTVfsrf0xuRMAPMwC
8- https://www.diputados.gov.ar/proyectos/proyecto.jsp?exp=3086-D-2018
9- http://fnpi.org/es/fnpi/comunidad/aliados

Por: Nicolás Escribá
Periodista profesional MN 14.779

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*